La misma plataforma. Tres preguntas distintas.
Quien dirige el negocio, quien diseña la capacitación y quien hace la visita no buscan lo mismo. Aquí está lo que resuelve Lava para cada uno.
Dirección y gerencia comercial
Tu pregunta no es si el equipo se capacitó. Es si eso cambió algo en campo.
Ejecución que se puede ver
Cada práctica queda registrada con su calificación y su desglose. No hay que pedir reportes ni confiar en la percepción de quién va bien: el panel lo muestra visita por visita.
Coaching donde de verdad hace falta
La rúbrica separa apertura, manejo de objeciones, uso de evidencia y cierre. Sabes si tu equipo se cae al abrir o al cerrar, y acompañas en consecuencia.
Escala sin sumar horas de gerente
Un representante practicando diez veces no consume diez horas de nadie. La capacidad de entrenamiento deja de estar amarrada a la agenda de tus gerentes.
Arranque de una sesión
No hay instalación ni proyecto de integración. Se carga un producto, se arma un cliente simulado y el equipo puede empezar el mismo día.
El escenario típico
Lanzamiento de ciclo con doce representantes y dos semanas de aviso.
El material se aprueba tarde. La junta de ciclo alcanza para presentar, no para que nadie practique.
Se carga la ayuda visual aprobada el mismo día y el equipo entra a practicar desde su territorio, sin juntarse.
Llegas al arranque sabiendo quién está listo y quién necesita otra vuelta.
Capacitación y L&D
Tu problema no es producir contenido. Es que se practique y que se note quién lo domina.
El entrenamiento se arma con el material real
No hay que rehacer el contenido dentro de una plataforma. Subes la ayuda visual y la información para prescribir que ya existen, y de ahí sale el escenario de práctica.
Se actualiza en un solo lugar
Cuando cambia un mensaje o entra un estudio nuevo, se carga una vez y todo el equipo practica contra la versión vigente. No hay materiales viejos circulando.
Evaluación pareja para todos
La misma rúbrica para toda la fuerza de ventas, sin depender de quién calificó ni del día que fue. Los resultados se pueden comparar entre personas y en el tiempo.
Detección de brechas
Los mensajes clave cubiertos y el desglose de la rúbrica muestran qué parte del argumento no está aterrizando — no solo quién sacó bajo, sino en qué.
El escenario típico
Actualización científica a mitad de ciclo.
Sale un estudio relevante. Se manda por correo y no hay forma de saber quién lo entendió ni quién podría defenderlo frente a un cliente.
Se carga el estudio con sus datos y referencias. El cliente simulado empieza a preguntar por él y a corregir a quien lo cite mal.
La actualización deja rastro medible en vez de quedarse en la bandeja de entrada.
El representante
Nadie quiere otra plataforma corporativa que llenar. Lava es una conversación de unos minutos, y al terminar sabes exactamente qué te faltó.
- Entras y practicas. Eliges el producto y el cliente, y empieza la visita. Sin módulos ni cuestionarios previos.
- Hablas, no tecleas. El modo de voz deja las manos libres: es una conversación, no un formulario.
- Te equivocas sin costo. El cliente simulado te corrige un dato mal citado ahí mismo, cuando todavía no te cuesta nada.
- Ves tu progresión. Tu historial es tuyo; puedes repetir hasta que la calificación suba.
Nació en la visita médica
El escenario que Lava resuelve hoy a fondo es el del representante farmacéutico: un médico con poco tiempo, objeciones clínicas concretas y cero paciencia para un argumento sin evidencia. La plataforma está construida para cualquier conversación comercial, pero preferimos decirte dónde está probada y dónde todavía no.
Veámoslo con tu equipo
Traes una ayuda visual y salimos de la sesión con un cliente simulado armado.